EL PINZÓN AZUL DE GRAN CANARIA, EN PELIGRO

  En Inagua, en uno de los mejores pinares autóctonos que se conservan en la isla, sobreviven unos 200 ejemplares de pinzón azul de Gran Canaria (Fringilla teydea polatzeki), resto de una población mermada por las capturas y la destrucción de su hábitat.

  Figura en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como en peligro de extinción. Es uno de los casos más graves y urgentes de la fauna canaria. La supervivencia de esta subespecie está íntimamente ligada al pinar autóctono, que está muy fragmentado. Sólo una pequeña parte reúne las condiciones adecuadas para su reproducción.


   En 1995 la Unión Europea aprueba la cofinanciación de un proyecto Life con fondos destinados a la conservación del pinzón azul. Los objetivos fundamentales son la mejora y ampliación de las instalaciones de cría en cautividad, la mejora del hábitat actual y potencial, e incrementar la supervivencia mediante el control de depredadores introducidos (gatos asilvestrados).
  En 1999 la Unión Europea vuelve a financiar un proyecto Life hasta el año 2002. El objetivo es aprobar un Plan de Recuperación –que ya está redactado y a día de hoy no ha sido aprobado–, para favorecer el incremento de las poblaciones silvestres y la formación de una población en cautividad que permita ensayar la creación de un núcleo poblacional mediante la suelta experimental.

 En 2002 finaliza la subvención de la UE y se paralizan las actividades. Es notable la dejadez que sufre la Reserva Natural Integral de Inagua, Ojeda y Pajonales, con una superficie de 3.000 Ha. Los bebederos que se instalaron están totalmente secos. También se ha podido ver a excursionistas a sus anchas, cuando el acceso debería estar restringuido. Se ha dejado de realizar censos de poblaciones y se ha abandonado el control de depredadores.
  El futuro no parece muy prometedor para el pinzón azul de Gran Canaria, pero aún se está a tiempo de actuar. No es lógico que la supervivencia del pinzón azul dependa exclusivamente de la UE. Debemos ser los canarios los primeros en conservar nuestro patrimonio natural. Se debe seguir trabajando: tenemos un gran trecho avanzado si retomamos los trabajos realizados hasta ahora, como el citado Plan de Recuperación que aún no ha sido aprobado. Todo ello debe verse respaldado por una sociedad consciente de la importancia de nuestros bienes naturales. También es nuestro deber exigir responsabilidad a las autoridades para que lleven a la práctica la legislación referida a la política de conservación, no sólo del pinzón azul, sino de toda la flora y fauna de Canarias.

ELDIA.es
Octubre 2003