TENO-RASCA: UNA COSTA VALIOSA A

RECUPERAR DE LA ESPECULACIÓN

 

El sur de Tenerife alberga dos lugares protegidos como LIC (Lugar de Interés Comunitario) por la Unión Europea, uno es el LIC ES7020017 (Punta de la Rasca-Teno) y otro es el LIC ES7020117 (Cueva de San Juan). La protección se debe a sus excepcionales valores naturales, ya que albergan algunas de las mejores comunidades marinas de Tenerife. Sin embargo, se ven altamente amenazados por la actuación irresponsable de especuladores, que roban una costa de todos. Es hora de que el público reclame que las banderas negras sean realmente sustituidas por azules.

 

VALORES NATURALES

 

En el área protegida entre Teno y Rasca se encuentran 20 especies recogidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Entre ellas, dos invertebrados y un pez catalogados en peligro de extinción, como son Patella candei, Panulirus echinatus. Y Chilomycterus reticulatus.

 

Es de destacar la presencia de cuatro especies de tortugas, la Tortuga boba (Caretta caretta), la Tortuga carey (Eretmochelys imbricata), la Tortuga verde (Chelonia mydas) y la Tortuga laud (Dermochelys coriacea). También hay aves de envergadura como dos rapaces costeras:  un halcón (en peligro de extinción) y el águila pescadora o guincho. Otras aves de interés como el Chorlitejo patinegro (Charadius alexandrinus), son menos afortunadas y ya no nidifican en el área por las construcciones masivas en la costa. Respecto a los cetáceos, son ya famosas las poblaciones residentes de calderón tropical (Globicephala macrorhynchus) y del delfín mular (Tursiops truncatus).

 

La cueva de San Juan en un pequeño reducto natural situado junto a la Playa de Adama. En ella viven especies de hábitos profundos que han encontrado en esta cueva volcánica un ambiente adecuado. Es por ello un hábitat excepcional y de gran fragilidad, que debe ser sumamente protegido. Se encuentran aquí siete especies incluidas en el libro rojo de especies amenazadas de Canarias. Destacan las esponjas, por ejemplo, Caminus vulcani, cuya distribución en el Atlántico se reduce a Canarias, o Corallistes nolitangere, la famosa esponja “cerebro” que da nombre a la cueva.

 

AMENAZAS

 

1: CONSTRUCCIONES LITORALES

 

La cueva de San Juan, o “de los cerebros” se ve altamente amenazada en la actualidad por las obras irresponsables del promotor Polanco en la misma bahía de Adama. Estas obras incluyen machaqueo de callaos, construcción de escolleras y embarcadero, vertidos de salmuera, en resumen, una receta perfecta para alterar irreversiblemente las comunidades marinas de la cueva.

 

Además de ello, el litoral de Arona y Los Cristianos se encuentra construido en su práctica totalidad. La imposición de playas artificiales y escolleras aumenta la turbidez del agua y cambia las corrientes marinas. Se han destruido rasas intermareales de enorme importancia y, en resumen, se ha urbanizado la costa de forma que resulta casi imposible encontrar un paraje natural, eliminando los hábitat costeros.

 

2: VERTIDOS

 

Menos de un 1% de los vertidos realizados al mar en la costa entre Teno y Rasca están legalizados. Existe una gran contaminación por fecales, así como por las sustancias químicas vertidas en el uso diario.  Los emisarios y desagües vierten en el área un volumen total estimado de agua residual más de 200.000 m3/día. El impacto negativo de las mismas varía dependiendo de si las aguas son abiertas o más cerradas. Es destacable que las comunidades marinas de los fondos situados frente a los principales núcleos turísticos se ven ya degradadas. Es también de importancia la afección a la salud pública por este agua de contenidos bacterianos, que pueden originar infecciones cutáneas y del tracto respiratorio y digestivo.

 

Además de ello, los restos de plásticos y artes de pesca provocan cortes en las aletas de tortugas y cetáceos, así como la muerte de los mismos por asfixia al tragase las bolsas. 

 

3: TRÁFICO MARÍTIMO: COLISIONES CON LA FAUNA MARINA, CONTAMINACIÓN ACÙSTICA Y QUÍMICA

 

El área alberga un importante tráfico marítimo, recreativo, pesquero, de turismo y de transporte estimado en unos 3000 barcos. Los ruidos producidos por los motores de los barcos son parte de la “contaminación acústica”, que afecta principalmente a los cetáceos, por ser animales que utilizan el sonido como su principal medio de comunicación, alimentación y orientación. 

 

Las embarcaciones presentan además un riesgo de colisión con cetáceos y tortugas marinas, que aumenta proporcionalmente a su velocidad.

 

4: LA SOBREPESCA

 

Se observa una importante reducción de las tallas capturadas por las pesquerías en la zona. Por ello, diversas personas y colectivos de pescadores han solicitado la creación de reservas marinas como instrumento de protección del pescado y de garantía de mantener el recurso en el futuro. Mientras esto no se realiza,  los fondos marinos siguen poblándose de erizo de Lima (“Diadema antillarum”), que elimina el recubrimiento algal y forma inmensos “blanquizales” desolados en los que la biodiversidad marina disminuye.

 

5: LA ACUICULTURA

 

La acuicultura se introdujo como un método de alimentación alternativo. Sin embargo, ejerce un impacto sobre el medio, por lo que no debe aumentarse el número de explotaciones de forma indiscriminada y concentradas cerca de la costa. Por ejemplo, el aporte de materia orgánica por los restos del pienso que no es comido por los peces cultivados, favorece a especies oportunistas, como los gusanos de fuego, alterando las comunidades marinas en la base de las jaulas. Si multiplicamos este efecto por las más de 20 explotaciones (grupos de jaulas) permitidas entre Teno-Rasca, resulta en un fuerte impacto sobre el hábitat bentónico litoral.

 

6: ALTERACIÓN DEL COMPORTAMIENTO DE ESPECIES SALVAJES

 

En el sur de Tenerife se ha acostumbrado a los delfines a comer peces muertos, atrayéndolos hacia zonas humanizadas. Esto implica riesgos para la salud de los animales, así como peligros de ataques a personas. Los delfines en libertad tienen comportamientos solidarios respecto a las crías, las cuidan mientras la madre caza. Sin embargo, la competencia por la comida entregada por el hombre hace que dejen a las crías solas, sujetas a peligros. Igualmente, es posible que como cualquier otro animal salvaje, si se ve rodeado o acosado, como se está dando en el sur por la afluencia de visitantes irresponsables, puede atacar e incluso matar a personas, como ya ocurrió en Gran Canaria, Brasil, etc.

 

MERECE LA PENA RECUPERAR LA COSTA, HAY QUE EMPEZAR YA

 

Informe realizado por:

Ben Magec-Ecologistas en Acción de Tenerife

Tagoror Ecologista Alternativo